Identifican el primer biomarcador de la depresión

Lolita1

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Un equipo de investigadores de la Universidad de  Cambridge, en Reino Unido, ha identificado el primer biomarcador, una señal  biológica, de depresión mayor o clínica. Estos expertos argumentan que esto  podría ayudar a identificar a los niños en particular que corren mayor riesgo de  desarrollar la enfermedad y proporcionar tratamiento en una etapa anterior.

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MADRID, 18 (EUROPA PRESS)

Los adolescentes varones que presentan una combinación de síntomas depresivos  y niveles elevados de la hormona del estrés cortisol tienen hasta 14 veces más  probabilidades de desarrollar una depresión mayor que los que no muestran estos  rasgo, según su estudio, financiado por el Wellcome Trust, en Reino Unido, y  publicado este lunes en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.

Mayor o clínica, la depresión es un problema de salud mental debilitante que  afecta a una de cada seis personas en algún momento de sus vidas. Sin embargo,  hasta ahora no ha habido biomarcadores para la depresión mayor, algo que se cree  que se debe, en parte, a que tanto las causas como los síntomas pueden ser muy  variados.

“La depresión es una enfermedad terrible que afecta a unos diez millones de  personas en Reino Unido en algún momento de sus vidas –señala el director del  estudio, Ian Goodyer, profesor en la Universidad de Cambridge–. Ahora tenemos  una manera muy real de identificar a los adolescentes con mayor probabilidad de  desarrollar depresión clínica, lo que ayudará a orientar estratégicamente  prevenciones e intervenciones en estos individuos y ayudar a reducir su riesgo  de episodios graves de depresión y sus consecuencias en la vida adulta”.

Según el primer autor del trabajo, Matthew Owens, de la Universidad de  Cambridge, este nuevo biomarcador sugiere que se puede ofrecer un enfoque más  personalizado para los niños en riesgo de depresión. “Esto podría ser una forma  muy necesaria de reducir el número de personas que sufren depresión, y, en  particular, esperamos detener el riesgo en un momento en que se ha producido una  creciente tasa de suicidio entre los adolescentes y los hombres jóvenes”,  afirma.

Los investigadores midieron los niveles de cortisol en la saliva a partir de  dos grandes cohortes independientes de adolescentes. El primer grupo estaba  formado por 660 adolescentes, de los que se tomaron cuatro muestras tempranas  por la mañana en días de colegio durante una semana y luego otra vez 12 meses  más tarde, de forma que los expertos vieron que los niveles de cortisol se  mantuvieron estables durante un año en la población en general en los niños y  niñas.

Un segundo grupo, formado por 1.198 adolescentes, dieron muestras tempranas  de saliva por la mañana durante tres días escolares. Gracias a autoinformes  sobre los síntomas actuales de depresión recogidos longitudinalmente en los 12  meses y la combinación de éstos con los hallazgos de cortisol, el profesor  Goodyer y sus colegas dividieron a los adolescentes de la primera cohorte en  cuatro subgrupos distintos, desde aquellos con niveles normales de cortisol por  la mañana y bajos síntomas de depresión en el tiempo (grupo 1) hasta jóvenes con  niveles elevados de cortisol por la mañana y altos síntomas de la depresión en  el tiempo (grupo 4) .

Este último grupo con elevados niveles de cortisol y síntomas de depresión  estaba compuesto por uno de cada seis adolescentes del estudio (17 por ciento).  El equipo de investigación replicó exactamente estos subgrupos utilizando la  segunda cohorte y, como las dos cohortes dieron resultados idénticos, el  profesor Goodyer y sus colegas combinaron y estudiaron toda la muestra de 1.858  adolescentes para ver su probabilidad de desarrollar depresión mayor clínica y  otros trastornos psiquiátricos durante un seguimiento de 12 a 36 meses  después.

Los sujetos en el grupo 4 fueron en promedio siete veces más propensos que  los del grupo 1 y de dos a tres veces con más posibilidades que los otros dos  grupos a desarrollar depresión clínica. Un análisis más detallado reveló que los  niños en el grupo 4 fueron 14 veces más propensos a sufrir depresión mayor que  aquellos en el grupo 1 y tenían entre dos a cuatro veces más posibilidades de  desarrollar la condición que cualquiera de los otros dos grupos.

Po otro lado, las chicas en el grupo 4 sólo tenían cuatro veces más  probabilidades que las del grupo 1 de desarrollar una depresión mayor pero no  eran más propensas a desarrollar la condición que las que tenían cortisol  matutino elevado o síntomas de depresión por sí solos, unos hallazgos que  sugieren la existencia de diferencias de género en el desarrollo de la  depresión.

Con el fin de demostrar que la combinación de altos niveles de cortisol y  síntomas depresivos era un biomarcador para un tipo particular de depresión, los  científicos necesitaban mostrar que los adolescentes en el grupo 4 eran  diferentes de los de los otros grupos. Lo hicieron mediante una prueba de  memoria completa en la primera cohorte que consiste en episodios de grabación  sistemáticamente recogidos de la vida de una persona (conocida como memoria  autobiográfica).

Los niños y las niñas en el grupo 4 fueron particularmente pobres en recordar  sistemáticamente los recuerdos autobiográficos específicos de más de treinta  casos de ejemplos en los diferentes ámbitos sociales y personales. Por ejemplo,  cuando se les presentó la expresión ‘día de campo’, la mayoría de los  adolescentes relató de forma bastante detallada cuando iban a un picnic,  mientras los individuos del grupo 4 tendieron a dar muy poca información y  más.

Esto apoya la evidencia de la literatura científica que sugiere que el  cortisol alto actúa para suprimir la recuperación de la memoria autobiográfica.  Los investigadores esperan que tener un biomarcador fácilmente medible, en este  caso, cortisol elevado en síntomas depresivos, permitirá a los servicios de  atención primaria identificar a los niños con alto riesgo y considerar nuevas  estrategias públicas de salud mental para este subgrupo en la comunidad.

Leer más:   Identifican el primer biomarcador de la depresión – EcoDiario.es  http://ecodiario.eleconomista.es/salud/noticias/5550121/02/14/Identifican-el-primer-biomarcador-de-la-depresion.html#Kku8HHe8oGMvU9Lk

LA DEPRESIÓN DE NIÑOS Y ADOLESCENTES :

 

https://www.youtube.com/watch?v=XwdXOD5K7p8&feature=player_embedded

 

Fuente que utilizo:

http://ecodiario.eleconomista.es

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